VOCACIÓN Y RESISTENCIA AL FRACASO
- IsabelCarreño

- 22 jun 2020
- 2 Min. de lectura

Al iniciar un emprendimiento, en la mayoría de las ocasiones es una vocación la que nos impulsa a crear esas ideas; es decir hay un gran porcentaje de parte emocional en la fase inicial de proyecto, es como ese combustible que nos incentiva a trabajar y persistir en los primeros pasos del emprendimiento.
Cuando no hay vocación en nuestra idea de negocio muchas veces esto ayuda a llevarnos al fracaso del mismo; puesto que si no hay algo de base que nos apasiona de gran manera y nos genere el DESEO de trabajar por ello, va a ser muy difícil poder "enamorarnos" de nuestra idea y crear así una gran relación de persistencia e insistencia.
Esto nos lleva al otro punto emocional que muchas veces puede ser mental; y es la resistencia al fracaso; solo cuando de verdad deseamos de manera inteligente y consiente que nuestro proyecto salga de manera exitosa, vamos a tener la fuerza necesaria para afrontar el FRACASO, el cual no es una situación deseada pero es necesaria, para darle experiencia y soporte al emprendedor frente a situaciones que no son posibles manejar y tener dependencia sobre ellas.
Es decir cuando se unen la vocación (el deseo) y la resistencia al fracaso; podemos deducir que aunque no sera un éxito mediato del negocio, si con seguridad tendremos mucho mas poder y control mental y emocional para aprender de las situaciones del mismo crecimiento de nuestro emprendimiento, puesto que la primera nos va a dar las herramientas necesarias para que cuando ocurra un fracaso, perdida o mal resultado, solo nosotros mismos seamos los capaces de levantarnos, mirar lo aprendido y resistir en un mercado tan voraz como el actual a no desistir tan fácilmente.
SOLO LOS EMPRENDEDORES QUE SON CAPACES DE RESISTIR AL FRACASO CON INTELIGENCIA EMOCIONAL TIENEN PROBABILIDAD DE ÉXITO FUTURO.




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